Marchas Militares de España - Tercios Heroicos

Este Himno tiene su origen en un encargo personal que hizo el Teniente Coronel Millán Astray a su amigo Francisco Calés Pina, músico militar, compositor y director de Banda, y que éste realizó muy rápidamente y, a tenor del resultado, con gran perfección.

Calés rindió cuentas del encargo en muy poco tiempo. Además de inspirado, era rápido. Y el Tercio tuvo ya su primer Himno, personal e instranferible. Se llamo "Himno de los legionarios". Francisco Calés Pina era zaragozano, de vieja estirpe aragonesa. Había estudiado, en Madrid, con dos grandes de la música de entonces, don Tomas Bretón y don Emilio Serrano. Compuso una sinfonía y una ópera a raíz de terminar su carrera. La primera fue premiada por el Círculo de Bellas Artes, de la capital de España, entidad, en aquella época, muy vinculada a la juventud creadora; la segunda, la pieza lírica "las sombras del bosque", le valió una pensión para ampliar sus estudios en Roma. En 1913 ingresó en el cuerpo de músicos mayores del ejército. Y parece que esta nueva actividad despertó en el, sin abandonar la composición, el interés por dirigir. Orquestas como la Sinfónica y Filarmónica de Madrid, los dos primeros conjuntos de este tipo en España, lo tuvieron en su primer atril muchas veces. Pero cuando su amigo Millán-Astray lo requirió para componer la primera obra legionaria, se entregó plenamente, consagró toda su capacidad creadora a ofrecernos este gran himno, que se llamó después "Tercios heroicos". Conservo una grabación muy antigua del título, en aquellos entrañables discos "de pizarra", con la música del Tercio, dirigida por don Ángel -como se le llamaba entre los veteranos de la batuta militar-, o sea Emilio Ángel García Ruiz, el segundo, cronológicamente, de los directores del Tercio, que materialmente "pone los pelos de punta", con un "acellerando" central de irresistible emotividad. Es aquella parte, no menos conmovedora, del texto que dice:

"Los que en España no habéis nacido,
y sangre y vida dais en su honor,
hijos de España sois predilectos...".

Una genial idea de Calés fue la de inscribir en el contenido melódico de la obra, la consigna legionaria -también lo harían los compositores que siguieron a Calés, Romero y Sacó del Valle- con su letra correspondiente:

"¡Legionarios a luchar!
¡Legionarios a morir!..

Cales compondría, más adelante, otros títulos militares, como las marchas "Batallón de instrucción", sobre texto de Sinesio Delgado, el genial autor de "La Canción del Soldado", "Soldado de León" y "Laus Heroi".

Tercios heroicos, Legión valiente,
que en la vanguardia sabéis morir,
sois el orgullo de nuestra España,
vuestras hazañas al combatir.
Los que en España no habéis nacido,
y sangre y vida dais en su honor,
hijos de España sois predilectos,
habéis ganado su excelso amor.
Legionarios a luchar,
legionarios a morir,
legionarios a luchar,
legionarios a morir.
¡Viva España! Valientes hermanos,
¡Viva España! Legión inmortal,
que es gran gloria morir por España,
abrazado a un sublime ideal.
Con la sangre que vierten sus hijos,
más frondoso el laurel brotará,
del que haremos coronas que España,
que en sus sienes augustas pondrá.
¡Viva España! ¡Viva La Legión!

Ya surja ruda y feroz pelea,
o de la lucha cese el afán,
notad que os cercan siempre amorosas,
sutiles sombras que un beso os dan.
El pensamiento de España entera,
vedlo en el tenue, fugaz rumor,
que nunca cesa de acariciaros,
de vuestros pasos alrededor.
Legionarios a luchar,
legionarios a morir,
legionarios a luchar,
legionarios a morir.

¡Viva España! Valientes hermanos,
¡Viva España! Legión inmortal,
que es gran gloria morir por España,
abrazado a un sublime ideal.
Con la sangre que vierten sus hijos,
más frondoso el laurel brotará,
del que haremos coronas que España,
que en sus sienes augustas pondrá.
¡Viva España! ¡Viva La Legión!

Tercios invictos, Legión de bravos,
el mundo entero con altivez,
podéis mirarlo porque vosotros
del mundo entero sois honra y prez.
Donde el caído lloró angustiado,
donde el hermano la vida dio,
donde traiciones piden venganza,
vuestra bravura siempre acudió.
Legionarios a luchar,
legionarios a morir,
legionarios a luchar,
legionarios a morir.

¡Viva España! Valientes hermanos,
¡Viva España! Legión inmortal,
que es gran gloria morir por España,
abrazado a un sublime ideal.
Con la sangre que vierten sus hijos,
más frondoso el laurel brotará,
del que haremos coronas que España,
que en sus sienes augustas pondrá.
¡Viva España! ¡Viva La Legión!

Fuente: www.lalegion.com "